TE SIGO: UN VÍNCULO INVISIBLE
Al igual que las redes usadas por los pescadores y marineros desde tiempos infinitos, las redes sociales buscan enredarnos cual pescado; ya que pescan conocidos entre la gran cantidad de amigos (intermediarios), con los que estamos conectados. En estas redes los límites tanto de tiempo como de distancias son propasados, pues nos pueden transportar al otro extremo del continente o del planeta en tan solo segundos para hablar con un conocido. El gran problema de esta novedosa distracción es que al igual que sus redes antecesoras nos atrapen, pero no para un final trágico como el del pescado, sino para comenzar un viaje sin retorno de dependencia psicológica y ausencia total de autoestima y realidad.
Pero para poder analizar los alcances y riesgos de esta nueva creación debemos empezar por saber su origen y finalidad. Es el vinculo o relación que se establece entre dos o mas personas, a través del mundo virtual que surge como producto del desarrollo de la cibernética y de diversos productos tecnológicos como los son la multimedia, la realidad virtual y el Internet. Su objetivo no es mas que el de establecer un medio de comunicación entre diferentes personas, donde puedan publicar fotos, compartir archivos entre ellos y mantener un enlace cercano y eficaz que conlleve a mantener una amistad, pero bien dicho está es solo la definición. Entre las principales armas con las que estas redes nos enredan encontramos fundamental el aspecto del anonimato, que impulsa a las personas a demostrar aspectos de su personalidad que habían estado escondidos por el miedo al juicio que los demás podrían imponerles o simplemente crean un personaje con el que pretenden ser aceptados o en el peor de los casos sacar información valiéndose de una falsa amistad. También encontramos la ausencia de interacción verbal y física, con las que las personas tímidas son atrapadas pues ven un escape al obstáculo primordial que los impide relacionarse en la vida real. Lastimosamente existen las personas que buscan sacar provecho de estas situaciones, el error realmente es del usuario, quien es quien deja al descubierto toda su información personal y de la cual la gente ofensiva puede sacar provecho, el personaje que hace el mal solo se limita a utilizar la información que antes se dio a conocer a todo el mundo. Los mismos empresarios dueños de estas paginas advierten y aconsejan que mientras se tenga cuidado con nuestra privacidad, hay un cien por cierto de probabilidades de que no ocurra nada malo con la información, solo que el ser humano al igual que el pez muere entre enredos o por la boca, entendiéndose como la necesidad del ser de darse a conocer ante los demás sin pensar en las consecuencias.
Las redes sociales son un arma de doble filo que si bien nos ayuda a mejorar nuestras relaciones interpersonales nos pueden dejar enredados en una vida virtual de la cual nuestras falencias de personalidad nos imposibilitaran salir. Solo es cuestión de cuidado, simplemente vivir con ellas, pero evitar a toda costa caer en la trampa que su dependencia representa.